París, 17 de octubre de 2026
En el corazón de París, una manifestación marcada por la indignación social, las preocupaciones de los jóvenes y los graves informes sobre actos de violencia ha dejado heridas físicas y psicológicas. ¡No debemos ignorarlas!
Como mujeres, ciudadanas y activistas por los derechos humanos, alzamos nuestra voz y hacemos un llamamiento a la vigilancia y a la solidaridad internacional.
Los organizadores de esta manifestación estiman que el número de participantes en toda Francia asciende a 800 000.
Pero más allá de las cifras, queda una pregunta fundamental sin respuesta: ¿qué importancia le damos al sufrimiento humano cuando la protesta social se enfrenta a fuerzas de seguridad fuertemente armadas?
Según los informes, los jóvenes han sufrido lesiones especialmente graves: una joven ha perdido un ojo, un adolescente se ha fracturado la mandíbula y otro, el brazo. Otros dos jóvenes han perdido cada uno una mano a causa de una granada policial.
Pero también nos preguntamos: ¿quién ha incendiado edificios y coches?
No ha sido ni la mayoría de los jóvenes ni la mayoría de la población. ¡Qué absurdo es afirmar que «la izquierda» es la responsable de ello! Nos oponemos a este tipo de violencia y a la criminalización de las personas de mentalidad progresista.
Estos incidentes deben documentarse y investigarse minuciosamente. Si se confirman los informes, plantean graves dudas sobre la gestión de las intervenciones policiales, la protección de los manifestantes y el respeto de los derechos fundamentales.
Detrás de estas violaciones hay personas, familias desesperadas, padres preocupados y jóvenes cuyo futuro podría verse afectado de forma duradera. No podemos aceptar que su sufrimiento se reduzca a meras cifras o quede relegado a un segundo plano en el debate público.
Exigimos una investigación exhaustiva y transparente de los hechos, una atención adecuada a las víctimas y que las autoridades competentes examinen todas las posibles responsabilidades.
Pero nuestro llamamiento va más allá de estos hechos.
Hoy, como mujeres, alzamos la voz para advertir a las mujeres de todo el mundo de los peligros que entraña el auge de las ideologías autoritarias y fascistas, así como de las amenazas que estas suponen para las libertades democráticas.
Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com
